Domingo Esteso

Domingo Esteso: A Master Craftsman in Spanish Guitar History

Domingo Esteso

Un maestro artesano en la historia de la guitarra española

Domingo Esteso frente a su taller, con su delantal de trabajo
Domingo Esteso frente a su taller madrileño

Domingo Esteso ocupa un lugar perdurable entre los grandes nombres de la construcción de guitarras españolas. Sus instrumentos siguen siendo admirados hoy por su precisión artesanal y su sonido rico y distintivo, y su historia recorre la trayectoria más amplia de la lutería española durante uno de sus periodos más importantes.

Aprendiendo el oficio bajo la tutela de Manuel Ramírez

La carrera de Esteso comenzó como aprendiz en el taller madrileño de Manuel Ramírez, una de las figuras fundadoras de lo que llegaría a conocerse como la Escuela Madrileña de construcción de guitarras. Aquel taller se convirtió en un campo de formación para varios lutieres que llegarían a definir el oficio, y fue allí donde Esteso forjó estrechas relaciones de trabajo con sus compañeros de aprendizaje Santos Hernández y Enrique García, quienes, junto con Esteso, llevarían la tradición de Ramírez a la siguiente generación.

Cuando murió Ramírez, Esteso continuó trabajando durante un tiempo bajo la guía de su viuda, hasta que finalmente puso su propio nombre en las etiquetas junto al de su maestro.

Abrirse camino por su cuenta

Esteso abrió posteriormente un taller independiente en la calle Gravina, donde trabajaba junto a su esposa, Nicolasa Salamanca, quien aplicaba el acabado de laca a los instrumentos terminados. Este periodo se considera el más productivo de su carrera, ya que produjo guitarras que hoy se consideran entre los mejores ejemplos de la época. Muchas se exportaron al extranjero, especialmente a Argentina, donde las dificultades económicas que atravesaba España en aquel momento hicieron que el mercado sudamericano fuera especialmente importante; las guitarras destinadas a Buenos Aires llevaban etiquetas especiales hechas para el minorista Romero y Fernández.

Transmitir el oficio a la siguiente generación

En 1926, el joven sobrino de Esteso, Faustino Conde, se incorporó al taller como aprendiz con tan solo trece años, seguido tres años después por su hermano Mariano. Bajo la guía de su tío, ambos aprendieron no solo los pasos técnicos para construir una guitarra, sino también el criterio artístico que hay detrás, lo que marcó el comienzo de lo que se convertiría en una tradición familiar de varias generaciones en la fabricación de guitarras.

La influencia del taller se extendió mucho más allá de la vida de Esteso, inculcando un respeto duradero por la artesanía en la familia que le sucedió.

Guerra, pérdidas y un legado perdurable

La Guerra Civil española trajo dificultades a casi todos los ámbitos de la vida, y el taller de Esteso no fue una excepción. Continuó construyendo guitarras durante el conflicto hasta su muerte en 1937, aparentemente a causa de una enfermedad respiratoria agravada por un taller con corrientes de aire y la escasez de suministros médicos como la penicilina durante la guerra.

Aun así, su legado perduró. La fabricación de instrumentos bajo su nombre continuó a menor escala hasta 1939, y sus sobrinos —Faustino, Mariano y, más tarde, Julio Conde— continuaron con el taller familiar bajo el nombre Viuda y Sobrinos de Domingo Esteso, hasta llegar a ser conocidos simplemente como Conde Hermanos. Hoy, los descendientes de esa misma familia siguen construyendo guitarras en Madrid, manteniendo una tradición que comenzó en el taller de Esteso hace más de un siglo. Sus instrumentos conservados se consideran históricamente significativos, y algunos se encuentran actualmente en importantes colecciones de museos de todo el mundo.

Adaptado de la historia de la fabricación de guitarras españolas